Somos del Señor

“Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.” Romanos 14:8

En este Capítulo Pablo habla acerca de las actitudes que  dos clases de cristianos que en aquel tiempo se tenían mutuamente. Respecto a  lo que comen y los días que debían guardar.

Los cristianos más maduros, en tiempos de Pablo, veían esas cosas como sin importancia. Los cristianos más débiles, que todavía no tenían criterios morales claros y firmes y andaban a tientas, se sentían muy turbados ante la forma de actuar de los hermanos más fuertes, entre estos dos grupos tenían diferencias de opinión en estos temas.

Pablo les aclara a ambos grupos que ya sea que guarden o no un día festivo, o ya sea que coman o no alguna comida, en todo den gracias a Dios. Al dar gracias al Señor, se les recuerda que los creyentes no pueden vivir o morir para sí mismo, porque somos del Señor y él es nuestro dueño. Para el creyente tanto la vida como la muerte se centran en Cristo. En cualquier situación o experiencia el creyente pertenece al Señor. Cristo murió y resucito para tener Señorío sobre vivos y muertos. Si Cristo es Señor entonces ¿Por qué debería el cristiano débil condenar a su hermano? Si Cristo es Señor ¿Por qué debería el cristiano más fuerte menospreciar a su hermano? Tanto el cristiano débil como el fuerte, todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, porque al final y al cabo somos del Señor, y cada uno daremos cuenta a Èl…. Dios nos ayude…!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *